Anomalías congénitas de la mama

Pezón o mama supranumerario: consiste en la presencia de tejido ectópico mamario a lo largo de la línea mamaria: línea bilateral que va desde el pubis hasta la axila o incluso la región de cuello.

En esta topografía pueden encontrarse persistencia de engrosamientos epidérmicos – nódulos, o incluso pezones rudimentarios, que son pasibles de tener cambios con los ciclos menstruales, manifestándose clínicamente como tumoraciones premenstruales dolorosas, o procesos inflamatorios, e incluso cáncer.

Tejido mamario axilar accesorio: la presencia de tejido mamario y lobulillos y ductos a nivel axilar es bastante frecuente. No se trata de tejido mamario ectópico, ya que este puede estar en continuidad con el tejido mamario normal, por lo que se denomina prolongación axilar de la mama.

Puede haber un nódulo a nivel de la axila que motiva la consulta. Histológicamente se comprueba la presencia de tejido mamario y no de un ganglio o de otro proceso.

Las mastectomías simples comúnmente no extirpan todo este tejido epitelial, el cuál puede causar tumores que parecen estar fuera de la mama, y confundirse con adenopatías axilares o metástasis de un carcinoma de mama oculto.

Inversión o retracción congénita del pezón: es frecuente en mujeres con mamas péndulas o grandes. En general es unilateral, pero puede ser bilateral.

Se corrige durante el crecimiento mamario durante el embarazo. La importancia clínica de esta patología radica en que puede plantearse diagnóstico diferencial con la retracción adquirida que se observa a veces en el cáncer de mama y en los procesos inflamatorios de las mamas.

En ese sentido, se debe interrogar si es una alteración reciente, o si siempre fue así. La retracción del pezón es uno de los síntomas del carcinoma avanzado.