Tratamiento quirúrgico del himen imperforado

Nunca debe emplearse la aspiración con aguja como una maniobra diagnóstica en caso de hematocolpos a menos que el procedimiento se efectúe en el quirófano inmediatamente antes del proceso definitivo.

La aspiración con aguja permite el paso de bacterias, las cuales proliferan en la sangre atrapada y dan como resultado una severa infección pelviana y el riesgo de la pérdida de la función reproductora o, en el peor de los casos, una histerectomía.

El momento óptimo para escindir la membrana es cuando los tejidos están estrogenizados, ya sea durante el período neonatal o durante la telarca. Es necesario emplear anestesia general y el tratamiento, una vez iniciado, debe ser definitivo. Como ya se ha comentado, la aspiración con aguja no es adecuada por sí misma.

En la neonata, simplemente se escinde la parte central de la membrana, en la niña prepuber puede escindirse una cuña o efectuarse una incisión en cruz y escindirse los cuatro ángulos.

Si los tejidos están distendidos por el hematocolpos es importante realizar una escisión amplia, teniendo cuidado de no dañar la uretra, porque de otro modo puede producirse una estenosis postoperatorias.

Puede emplearse aspiración de forma estéril en el quirófano para extraer la sangre vieja de la vagina y lograr una mejor exposición del campo quirúrgico. No es necesario ingresar en la cavidad uterina.